¿Debemos consentir la violencia en la formación base?

¿Debemos consentir la violencia en la formación base?

Llevamos semanas oyendo comentarios y viendo vídeos de padres/madres de hijos deportistas que se insultan e incluso se pelean en los partidos de sus propios hijos.

Algo que debe ser inconcebible en los terrenos de juego de cualquier categoría, pero aún más en formación base.

Alternativas…

Desde mi punto de vista como psicóloga deportiva debo decir que está habiendo alternativas muy válidas. En Extremadura, un árbitro,  Fidel Valle Rico, que sacaba una tarjeta blanca a los padres/ madres/ tutores/familiares cuyo comportamiento no fuera adecuado, debiendo desalojar la instalación deportiva.

En Murcia, los padres también salían antes de los partidos a darse la mano entre los 2 equipos.

Y en Madrid, la escuela de fútbol AFE, ya tenía planificado hacer un tercer tiempo, como se hace en rugby, un momento de compartir ambas aficiones, ambos equipos y el árbitro, después del partido.

Todas alternativas válidas, pero…. ¿suficientes? Creo humildemente, que son meros parches a un problema que ya lleva varios años preocupando y que las Federaciones encargadas deben poner una solución para todos y dar ejemplo de la importancia de educar en valores.

 

Que en formación base son necesarios los psicólogos deportivos, creo que ya no es debatible, es una realidad. Y que hay que imponer ciertos criterios de deportividad y que si no se cumplen, pues que vayan a una liga diferente.

En el primer club deportivo en el que colaboré, me pidieron que les quitara de encima a los padres. Esa fue su propuesta. Obviamente luego se matizó y me hicieron intermediaria entre club y padres/madres/tutores.

Siempre se tiende a decir que los padres son los que más problemas dan en un club deportivo. Yo opino que son los más importantes y los que más se nos olvidan. ¿Por qué? Por varias razones: ellos nos traen a sus hijos, ellos confían en nosotros su educación y ellos pagan. Y los más importante, hagan o no lo correcto, se equivoquen o no, ellos quieren lo mejor para sus hijos.

 

Por eso creo que deberíamos devolverles algo. Se está hablando de crear escuelas de padres, pero la verdad es que la mayoría lo hacen bastante bien. Y siempre son los padres, madres o tutores que mejor lo hacen los que van a esos talleres. Por lo que, o es obligatorio para todos los padres, o no servirá de mucho.

Tener una reunión con ellos a principios de curso y explicarles qué es lo que se espera de ellos, es muy muy importante.

En la escuela de fútbol AFE trabajamos con un sistema de economía de fichas donde determinadas acciones tienen una determinada sanción, entre las que se encuentra el que los padres, madres, tutores o familiares se entrometan en entrenamientos o partidos.

Cuando a los padres se les explica la razón, lo entienden perfectamente, y en cinco años que llevo trabajando ahí, solo una vez ha habido que sancionar a un alumno por el comportamiento de su padre.

 

No hay que confundir competitividad con ganar a cualquier precio.

Ni defender a mi hijo/a, con perder los papeles ni los valores. Si todos nos comportamos y todos fijamos el objetivo en divertirnos aprendiendo, llegaremos a buen puerto.

Los padres/madres/tutores/familiares son importantes, pero si no saben comportarse, lo mejor es que se den una vuelta y vuelvan cuando el partido haya finalizado.

Hagamos que el fútbol vuelva a ser fútbol, y no un campo de boxeo donde expresar todas nuestras inseguridades y frustraciones.


Laura Cano Cañadas