Terapia con exoesqueletos conectados al cerebro

El exoesqueleto o dermoesqueleto cubre una zona, donde cumple normalmente dos funciones, protectora y mecánica.

Terapia con exoesqueletos conectados al cerebro

La estimulación eléctrica de la médula basta para poner en marcha al robot. Unos sensores biométricos detectan las señales nerviosas que el cerebro envía a los músculos de nuestras extremidades cuando vamos a andar. A base de entrenamiento, han conseguido despertar nervios espinales que estaban dormidos, pero no muertos.

Investigadores estadounidenses han combinado los exoesqueletos con una nueva técnica de estimulación que ha permitido a un paralítico dar sus primeros pasos. Pacientes con lesiones en la médula espinal han conseguido lo impensable, volver a caminar ayudados con muletas.

El pasado septiembre, la compañía Asterias Biotherapeutics ha presentado los resultados de un ensayo clínico en fase 2 en el que se ha logrado que cuatro pacientes con lesiones medulares cervicales completas mejoren en su función motora.